Los principios de la Masonería no son mayores que las responsabilidades que ésta impone. Por el contrario, la Masonería las refuerza, las recalca y las reitera. En consecuencia, si el miembro quiere compartir todo el pasado, presente y futuro de la Institución, así como todos los privilegios de su fraternidad, hay que tener siempre presente que esta relación, debe ser recíproca, y no olvidar jamás:
1.- Que la Masonería es una institución noble y sublime a la cual siempre se le servirá con lealtad y nobleza.
2.- Ser fiel a su hogar, a su patria, y a la Institución.
3.- Que la Institución Masónica proclama los principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad, no solo para sus miembros, sino para toda la humanidad.
4.- Que la libertad de pensamiento, palabra y acción es principio fundamental de la Orden, sin llegar a desconocer el ejercicio de estos mismos derechos por parte de nuestros semejantes.
5.- Que de igual manera todo Masón es enemigo de la ignorancia, la soberbia, la intolerancia, la opresión, la superstición y de las tinieblas mentales y espirituales.
6.- Que la Masonería es la defensora de la viuda, del huérfano, del débil y del oprimido, que reciba cualquier acción arbitraria del gobernante.
7.- En la Masonería no se goza de un fuero especial, porque una de las primeras bases de la Institución, es la Igualdad, sea cual fuere la posición social, intelectual o económica en la vida profana.